miércoles, 10 de agosto de 2011

Últimamente estoy empezando a confiar más en la gente que conocí hace poco que en la gente que conozco hace tiempo.
Las personas que conocí hace tiempo, no les importa nada. Les cuento todo y ni siquiera se toman la molestia de callarse,y me joden, sin importarles aunque sea quien puede estar escuchando. Me revienta que hagan eso, encima no les importa hacerme quedar mal, con tal de parecer simpáticas.
Y a las personas que conocí hace poco, son las más maravillosas. Confío en ellas plenamente y se hacen confiar. Me dan consejos, me escuchan, me re entienden, y me apoyan en todo.
Pero las primeras personas, una de ellas, en el recital del sabado, me re jodió lo que hizo. Estabamos hablando lo más tranquilas (y a la conversación se sumó Giuliana de la Portilla) y entonces una amiga, salta y dice: Gracias por no llamarme eh? le dije a tu hermano que te dijera y se olvido, mientras estabas muy entretenida pasandole la lengua a la boca de dghkjhszj. Y yo la miré con cara de: sos una pelotuda, encima nada que ver. Y todas mis amigas se empezaron a reír y la gente de alrededor me miro con cara de asco.
Y eso se que no lo harían mis amigas que conocí hace poco.

La verdad, estoy harta de todo, de la vida, de la escuela, de la gente, de mi casa, de mi familia, de mi. Bye, tengo un malhumor horrible.